Tennis Leg, una de las lesiones deportivas más frecuentes

Tennis Leg

¿Conoces la lesión “Tennis Leg”?

¿Has oído en algún momento a alguien decir “me ha pegado una pedrada en el gemelo”? seguramente sí, pero si no lo has escuchado nunca, hoy te contamos qué es, por qué se produce y qué ocurre cuando sufres esta lesión.

¿Qué es un Tennis leg?

Un “Tennis Leg” o, rotura muscular del gastrocnemio, se produce en la unión miotendinosa del vientre muscular interno del gemelo con el soleo.

Esta rotura es muy frecuente en deportes como el tenis, pádel, velocistas… en definitiva, en cualquier actividad deportiva que requiera un impulso balístico para realizar un desplazamiento de forma repentina a alta velocidad.

La peculiaridad de esta lesión reside en la rotura de la unión miotendinosa de los músculos ya citados con la aparición de un edema interfascial, acumulo de líquido (sangre), entre ambos vientres musculares o aponeurosis. Si se produce esta circunstancia en la lesión, la gravedad y el tiempo de recuperación aumenta respecto a si se produce en el vientre muscular o en el septo del músculo, por eso cuando alguien visita nuestra clínica por este motivo, le realizamos un diagnóstico ecográfico para verificarlo.

Tratamiento del Tennis Leg

Después de realizar estudio ecográfico para verificar la lesión debemos de proceder a un tratamiento adecuado para ello, ya que un tratamiento erróneo puede generar múltiples complicaciones para la recuperación de la misma, ya que si esto se produjera se tendría que realizar una aspiración de sangre, que la debe realizar un traumatólogo. O también se podría producir una restricción de la función muscular cronificada.

El tratamiento comienza desde que se produce la lesión, siendo fundamental el reposo absoluto de 48 a 72 horas, con una media de compresión si es posible. Después, llama a tu fisioterapeuta de confianza para que se ponga manos a la obra 😉

Hay diferentes formas de tratamiento dependiendo de los recursos y formación de cada profesional, aquí vamos a realizar un breve resumen de cómo podemos ayudarte nosotros a resolver tu problema. Vamos a enseñarte imágenes ecográficas de la evolución de uno de nuestros pacientes que vino a vernos hace un mes.

Las primeras dos sesiones deben ser muy conservadoras, realizando un tratamiento respetuoso e indoloro para el paciente, con estas premisas lo primero que aplicaremos será INDIBA Activ (diatermia) para estimular a nivel celular la función de drenaje y la activación metabólica. Seguidamente procederemos a realizar la técnica de Flossing, que favorece la irrigación sanguínea y la aproximación de las aponeurosis con el objetivo de ir eliminando sangre de la zona afectada. Después, realizaremos técnicas de terapia manual para incidir sobre el drenaje, que es lo más importante en esta fase, y la relajación muscular generalizada, acabando con un vendaje neuromuscular que favorezca la eliminación del edema.

Tras finalizar el tratamiento fisioterápico, explicaremos ejercicios de movilidad activa sin dolor para que el paciente siga trabajando en casa y potencie la efectividad del tratamiento, ya que la recuperación idónea no solo depende del trabajo fisioterápico sino que el paciente tiene que involucrarse activamente en su recuperación.

En las dos siguientes sesiones seguiremos con la misma pauta de tratamiento, aplicando INDIBA Activ, Flossing y terapia manual, aunque esta última podrá ser más incisiva en la zona afectada, después de un drenaje podemos aplicar técnicas de músculo-energía y cyriax para evitar la fibrosis en la zona.

En esta fase aumentamos el trabajo de ejercicios con isométricos, flexibilización y trabajo de movilidad aeróbica sin impacto (bici/natación).

En las últimas dos sesiones mantendremos las mismas pautas en cuanto a la terapia manual y a los complementos citados anteriormente, pero en esta fase aumentaremos la carga a nivel de ejercicio físico incluyendo la carrera con cambios de dirección y velocidad en la misma para verificar que la respuesta muscular es la correcta.

Con seis sesiones de tratamiento obtendremos un resultado óptimo en la evolución de la lesión  para la realización de una práctica deportiva sin limitaciones, por supuesto con la verificación de un diagnóstico ecográfico que lo respalde, como es en este caso. Generalmente la resolución de la lesión suele darse entre mes y medio a dos meses si no hay ningún contratiempo en el proceso.

Si estás padeciendo esta lesión y necesitas ayuda, ¡no dudes en contactar con nosotros! Llámanos ya y agenda tu primera sesión.