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    10 abril, 2017

    Hernia discal, una de las dolencias de la columna vertebral más comunes

    ¿Qué es una hernia discal?

    Para poder entender qué es una hernia discal primero necesitamos aclarar un par de conceptos anatómicos.
    La columna vertebral está formada por 33 vértebras, las cuales se articulan entre sí a través de sus carillas articulares y los discos intervertebrales.

    hernia discal

    El disco intervertebral es la estructura que encontramos situada entre vértebra y vértebra, el cual viene a ser algo así como una almohadilla encargada de amortiguar y distribuir las cargas del cuerpo, así como de la estabilización del movimiento vertebral.

    Está compuesto por dos partes:

    – Núcleo pulposo: es la parte central, formado por una masa gelatinosa con un alto contenido en agua.

    – Anillo fibroso: se trata de una estructura formada por colágeno que rodea al núcleo y lo contiene en la parte central del disco.

    hernia discal

    ¿Cómo se produce una hernia discal o hernia de disco?

    hernia discal

    Una hernia discal ocurre cuando el contenido del núcleo pulposo rompe el anillo fibroso y sale fuera del disco intervertebral.

    ¿Cuáles son sus síntomas?

    En primer lugar, se genera un proceso inflamatorio que provoca dolor y compresión durante unos días. Este dolor puede alargarse en el tiempo porque a parte del proceso inflamatorio que se sufre, el contenido del disco puede presionar diferentes estructuras, como la raíz de un nervio o el canal medular, dando síntomas como dolor, alteración de la sensibilidad o pérdida de fuerza en los músculos afectados por la raíz presionada.

    La sintomatología de la hernia por tanto, dependerá de la cantidad y la zona hacia la que salga el contenido.

    Por otra parte, las hernias también pueden ser asintomáticas, es decir, no siempre que tengamos una hernia tenemos que tener síntomas o que nuestros dolores estén relacionados siempre con la hernia que nos diagnosticaron.

    ¿Tiene tratamiento?

    Sí, la hernia discal puede tratarse, pero debemos de tener en cuenta que no podemos restaurar nuestro disco intervertebral a un punto en el que no haya hernia, por lo tanto el objetivo principal será reducir la sintomatología para poder llevar una vida normal.

    El tratamiento consiste en:

    • Terapia manual, para mejorar el estado ligamentario y muscular de las estructuras contiguas a la hernia.
    • Estiramientos y ejercicios de flexibilidad para conseguir un equilibrio muscular adecuado.
    • Ejercicios de fortalecimiento para no sobrecargar la musculatura y tener una adecuada distribución de la carga.
    • Ejercicio aeróbico para ejercitar la musculatura.
    • Higiene postural.

    No obstante, debemos de tener en cuenta que a no ser por una causa traumática, si se sufre una hernia es a causa del mal estado del anillo fibroso debido a  unos malos hábitos de vida. Por lo que, una vez que el dolor haya desaparecido, es una parte muy importante del tratamiento la correcta higiene postural, así como hábitos saludables y una alimentación correcta.

    En este artículo te enseñamos a adoptar la postura correcta para una espalda sana y así tener unos hábitos posturales correctos.