¿Quieres que te llamemos?

    Nosotros te llamamos
    18 mayo, 2020

    Síndrome del piramidal o falsa ciática: síntomas y tratamiento

    El piramidal o piriforme es un músculo con forma triangular y aplanada que se localiza de forma profunda en la zona glútea. Su origen está en la cara anterior del sacro y se inserta en la cara posterior del trocánter mayor del fémur, es decir, en el hueso que puede palparse lateralmente en la cadera. Es el principal rotador externo de la cadera y además participa en la extensión y abducción.

    La anatomía de este músculo es importante por su estrecha relación con el nervio ciático. Como existen diferencias anatómicas en cada persona, el nervio ciático puede pasar por debajo del músculo, que es lo más frecuente, o bien puede atravesarlo, donde dejaría al nervio más vulnerable a cualquier alteración que pudiese producirse en el músculo.

    Imagen de archivo
    Imagen de archivo

    ¿Qué es el síndrome del Piramidal?

    El síndrome del piramidal o también conocido como falsa ciática, se produce cuando existe alguna alteración en el músculo piramidal que afecta el nervio ciático, provocando síntomas similares a los que se dan en una ciática, aunque los del síndrome piramidal suelen ser más locales.

    Síntomas más característicos

    Los principales síntomas del síndrome del piramidal son dolor o parestesias a nivel local que se pueden extender por la región lumbar, la ingle, la nalga, la zona perineal y la parte posterior del muslo, irradiando el dolor hasta la rodilla, coincidiendo con el recorrido del ciático.

    Suele producirse por un espasmo en el músculo, resultado de un uso excesivo, frecuentemente relacionado con un volumen o una intensidad deportiva excesiva para el sujeto.

    La población en la que suele aparecer es población activa, relacionada con la actividad física y el deporte, aunque también se encuentran muchos casos en personas que pasan mucho tiempo conduciendo. Suele verse en la cuarta y quinta década de la vida y es más común en mujeres.

    Diagnóstico y tratamiento

    Siempre debe realizarse un diagnóstico diferencial respecto a patología que pueda presentar una sintomatología similar, que siempre estará relacionada con el nervio ciático, como por ejemplo una hernia. La historia clínica del paciente siempre nos orientará hacia la problemática. El estiramiento o la contracción del músculo reproducirán el dolor, que se aliviará cuando deje de producirse la actividad. La palpación también será dolorosa.

    En cuanto al tratamiento siempre debe comenzar por un tratamiento conservador, con una buena evaluación previa.

    Desde la actividad física se valorará el volumen y la intensidad del ejercicio, así como su técnica, modificándolos en caso de ser necesario.

    Desde la fisioterapia se trabajará tanto el propio músculo como los adyacentes mediante terapia manual, estiramientos, neurodinámica, punción seca, etc.

    Si todo esto falla, se recurriría a las infiltraciones para el bloqueo del músculo o el nervio. Y como último recurso la cirugía, aunque es muy poco frecuente llegar a este extremo.

    Dos buenas herramientas para el tratamiento en casa son el automasaje y estiramientos, los cuales te enseñamos a realizar en nuestro post “Estiramientos para el Síndrome del Piramidal”.

    Si te han diagnosticado síndrome del piramidal o crees que puedes estar sufriéndolo, no dudes en solicitar una cita con nosotros y empezar cuanto antes el tratamiento ¡notarás la mejoría!