¿Quieres que te llamemos?

Nosotros te llamamos
18 octubre, 2018

¿Por qué se producen las agujetas y qué son exactamente?

El termino agujetas solo se usa en el castellano y no tiene traducción directa al inglés.  En este idioma el término que se utiliza para referirse a este dolor que aparece tras el ejercicio es DOMS, siglas correspondientes a Delayed Onset Muscular Soreness, algo así como dolor muscular de aparición tardía. Pero, ¿qué son y por qué se producen las agujetas?

Popularmente se ha pensado que el origen del dolor de las agujetas se debía al ácido láctico que se producía durante el ejercicio que después cristalizaba y esos pequeños microcristales se clavaban entre las fibras musculares produciendo ese clásico dolor molesto que todos conocemos. Pero diversos estudios han demostrado que esta creencia es falsa, para ello se han realizado biopsias musculares entre 24 y 48 horas después del ejercicio y se ha comprobado que no había presencia de ácido láctico.

Entonces, ¿qué son y por qué se producen las agujetas? realmente las agujetas son micro roturas que se producen sobre todo en la unión miotendinosa tras la realización de ejercicio, una especie de remodelado miofibrilar. Estas pequeñas roturas se producen principalmente en la fase excéntrica del movimiento, es decir, cuando el músculo se elonga.

El dolor aparece en las primeras 24 horas post-ejercicio, alcanzando su pico entre las 24 y 48 horas para terminar desapareciendo hasta 96 horas después. Normalmente el dolor aparece en la parte distal del músculo, aunque en casos severos puede abarcar todo éste.

Además del dolor característico aparecen otros síntomas:

  • pérdida de fuerza
  • rigidez
  • hinchazón
  • impotencia funcional
  • hipersensibilidad
  • pérdida del rango de movimiento

Todo esto puede incluso afectar a los patrones de reclutamiento de fibras. La intensidad del dolor va a depender de la familiarización que tenga el atleta con el ejercicio realizado, así como la intensidad del mismo.

Cuando se creía que el dolor venia producido por el ácido láctico se recomendaba beber un vaso con agua, azúcar y limón con el objetivo de disolver los cristales. Pero, ahora que se sabe el mecanismo real, se recomienda principalmente ejercicio ligero que implique la zona afectada, que además tiene un efecto analgésico temporal. Los masajes también sirven para reducir la inflamación y el dolor.

Además, otras técnicas también han demostrado efectos positivos:

  • Crioterapia
  • Ultrasonidos
  • Electroestimulación
  • Acupuntura

Los fármacos han demostrado ser efectivos para tratar los síntomas pero no para acelerar el estado muscular.

 

Como prevención, destacar la realización de un buen calentamiento que consiga un aumento de la temperatura muscular, estiramientos dinámicos y masaje post-ejercicio. Además, en una programación de entrenamiento, una fase concéntrica de intensidad elevada puede ayudar a evitar las agujetas en una fase posterior que incluya más cargas excéntricas.

Si tienes alguna duda o quieres que te ayudemos con tu entrenamiento, puedes llamarnos y pedir cita con Nacho 😉