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    27 enero, 2020

    Lesiones musculares en deportistas, te contamos por qué se producen y cómo debemos tratarlas.

    En el mundo del deporte las lesiones musculares son muy frecuentes, sobre todo en deportes como el baloncesto o el balonmano y en especial el fútbol. Pero ningún deporte está exento y, aunque con menos frecuencia, cualquier deportista puede verse afectado, desde runners a gente que va al gimnasio.

    La mayoría de lesiones musculares suelen producirse por estiramiento, por la aplicación de una fuerza tensional superior a la resistencia del tejido, normalmente durante una contracción activa excéntrica, esto es, durante la fase en la que origen e inserción del músculo se alejan. Además, siempre hay que tener en cuenta factores como la fuerza y la velocidad de la acción, la fatiga previa o la temperatura tisular. Esto normalmente se da en acciones explosivas y repentinas, como un cambio de ritmo, un sprint, un lanzamiento, un disparo, etc.

    Tipos de lesión muscular

    Las lesiones musculares pueden clasificarse como:

    • Micro rotura fibrilar o elongación muscular: alteración de pocas fibras y poca lesión de tejido conectivo. El pronóstico de recuperación  está entre 3 y 15 días, dependiendo del grado.
    • Rotura fibrilar: aparece hematoma y el número de fibras afectadas es mayor. El pronóstico de recuperación está entre 3 y 8 semanas.
    • Rotura muscular: existe una rotura muy importante, incluso la desinserción completa, con lo que el músculo pierde su función. El pronóstico oscila entre las 8 y las 12 semanas.

    También se tienen en cuenta las agujetas, que se consideran más una adaptación que una lesión muscular, aunque sí que existe una desestructuración del tejido muscular con alteración muscular.

    ¿Cómo diagnosticamos una lesión muscular?

    El diagnóstico se realiza mediante pruebas de imagen, ya sea mediante ecografía o resonancia magnética. A partir de las 24 horas de la lesión se puede realizar la resonancia magnética, y a partir de las 48  horas es el momento ideal para realizar una ecografía.

    Protocolo de tratamiento ante una lesión muscular

    En cuanto al tratamiento se ha visto que el reposo debe mantenerse el menor tiempo posible, pues a partir del tercer día los estudios avalan el movimiento y la funcionalidad, para así aumentar la vascularización de la lesión así como la regeneración de fibras musculares, evitar las cicatrices posteriores y recuperar antes la funcionalidad global.

    Durante los dos primeros días se aplican los criterios RICE, en inglés.

    • R de Rest: Reposo deportivo, acompañado de una inmovilización relativa.
    • I de Ice: Hielo o cualquier forma de crioterapia. Aunque este criterio es el más discutido últimamente porque la inflamación forma parte esencial de la recuperación y se está investigando si de verdad es interesante disminuirla.
    • C de Compression: Compresión, que tiene un efecto antiinflamatorio potente y evita que el edema crezca.
    • E de Elevation: Elevación.

    A partir del tercer día y hasta el quinto se realiza un trabajo de activación muscular mediante ejercicios isométricos, siempre valorando el dolor, que debe ser tolerable. Además aquí ya entra el trabajo de fisioterapia mediante diferentes técnicas, como drenaje, ultrasonidos o estiramientos. A ser posible, se debe continuar trabajando para un mantenimiento cardiovascular, siempre que la lesión muscular lo permita.

    De aquí en adelante debe volver a hacerse una valoración y seguir un protocolo específico que permita al deportista volver al trabajo habitual. Después de esa segunda fase los criterios son muy variables y deben individualizarse al contexto y la situación.